1.- Playa de As Catedrais.

Su topónimo original, Praia de Augasantas, se debe, probablemente, a la antigua presencia de un manantial de aguas medicinales con propiedades milagrosas, según la creencia de los lugareños.
Hoy es popularmente conocida como Praia de As Catedrais, pues sus formaciones rocosas nos recuerdan los arbotantes de las magníficas catedrales góticas, haciendo de este enclave la meca cantábrica del gótico natural.
Las poderosa aguas del Cantábrico labraron, con el paso de los siglos, lo que hoy se antoja como capricho de la naturaleza. Con formas imposibles, las rocas de la Playa de As Catedrais sorprenden porque se asemejan más a un decorado, minuciosamente trazado, que a una sucesión de furnas, pasadizos y arcos, convirtiéndose en una de las playas más bonitas del mundo.
2.- Torre de los Moreno

Fue construida entre 1.915 y 1.917 por los hermanos Juan y Pedro Moreno y Ulloa, siguiendo los diseños del arquitecto argentino Julián García Núñez.
De aire elegante y moderno, en aquel tiempo la torre despertó la admiración de los vecinos y visitantes, tanto por su sofisticación, como por constituir una propuesta innovadora, al estar construida con hormigón, vidrio y hierro forjado.
La edificación era insólita, con tres fachadas distintas, en la que sobresalen los elementos modernistas y la cúpula ornamental que acaba en torre.
Desde el año 1.997 está considerado Bien de Interés Cultural (BIC).
3.- Ría de Ribadeo

La Ría de Ribadeo es el paraje más identificado de la localidad y supone el límite natural entre Asturias y Galicia, comunicadas por el Puente de los Santos.
Este espacio de gran belleza permite gozar de una gran diversidad biológica, pues el intercambio de aguas dulces del río y saladas del mar, da lugar a un ecosistema muy especial, destacando por ser refugio de una gran variedad de especies y siendo considerada una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), desde 1.989.
Además, la ría pertenece a la Red Natura 2.000. Anteriormente, había sido declarada Zona Húmeda de Importancia Internacional, incluida en el convenio Ramsar (acuerdo transnacional para proteger el hábitat de las aves acuáticas) y por su gran diversidada biológica, fue declarada Reserva de la Biosfera en 2.007.
A lo largo de la historia se han desarrollado en este enclave multitud de actividades de pesca y marisqueo, así como de comercio marítimo y actividades náuticas de ocio y recreo.
Esta larga lista de actividades y posibilidades dotan, si cabe, de más valor a este espacio natural.
Presenta escasa profundidad media y en bajamar afloran bancos de arena que producen cambios espectaculares en su aspecto, dependiendo del estado de las mareas.
4.- Illa Pancha

En la Isla Pancha de Ribadeo se encuentran los dos faros de la localidad. El más antiguo, de planta cuadrada, fue construido en el siglo XIX.
Inaugurado el 30 de diciembre de 1.859, su misión era iluminar la entrada al puerto ribadense. Se compone de una torre encajada en el centro de un edificio cuadrado que ayuda a protegerla de los temporales y del fuerte oleaje.
En el último tercio del siglo XX se construyó un segundo faro en la isla, una torre circular de mayor alcance, decorado con franjas blancas y negras.
Actualmente, el primer faro ha sido reconvertido para uso turístico y la zona de la Isla Pancha atrae cada vez más visitantes debido a su enorme encanto y belleza.
5.- O Cargadoiro.

El nombre se debe al antiguo muelle cargadero de mineral de hierro procedente de las minas de Villaodriz (A Pontenova) que existió en la zona desde principios del siglo XX hasta mediados de la década de los sesenta, fecha en la que se cerraron dichas minas.
En aquella época de gran actividad, se utilizaba la ayuda de una grúa para traspasar la carga del tren a los barcos que se encontraban debajo, facilitando así el comercio con barcos de gran calado, al evitarles tener que entrar en la ría y depender de las subidas y bajadas de la mareas.
La línea de ferrocarril, que contaba con un total de 32 kilómetros de largo fue clausurada con el levantamiento de los raíles, en el año 1.966.
La estructura actual está reconstruida imitando a la original y la forman dos pilares de piedra con un armazón metálico y una pasarela de madera. Constituye uno de los puntos de mayor belleza de la localidad ribadense, desde donde se puede admirar tanto la ría como los vecinos pueblos asturianos.
6.- Área recreativa y Mirador de Santa Cruz.

El mirador de Santa Cruz se encuentra a unos tres kilómetros de Ribadeo y desde allí se puede divisar la zona central de la Ría, entre los pueblos de Castropol y Figueras, así como también la desembocadura y toda la costa, hasta Tapia de Casariego.
En este lugar destacan cuatro elementos: la Capilla de Santa Cruz, el monumento al gaiteiro gallego y dos cruces, una de piedra de grandes proporciones y otra, más antigua y pequeña.
Cuenta además con un área recreativa con zona de juegos infantiles y dispone de mesas de piedra y bancos con zonas de barbacoa.
En esta zona tiene lugar el primer domingo de agosto la Xira de Santa Cruz, la celebración del Día da Gaita Galega, una romería muy popular y concurrida. La Xira ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.
7.- Cabanela y Puerto de Porcillán.


En este lugar, al lado de la ría, nació la villa de Ribadeo. Originalmente eran dos núcleos diferentes al lado de un gran arenal.
La tradición dice que en el siglo XIII en la torre situada en la inmediaciones del auditorio de A Cabanela, vivió el obispo Don Paio cuando Ribadeo era capital diocesana.
Porcillán fue siempre el muelle más importante y hasta allí llegaban lo peregrinos que cruzaban la ría en barca.
El lugar donde se ubica el auditorio al aire libre de Cabanela, sobre el paseo marítimo, fue una playa antes de construirse esta vía.
8.- Capilla de la Trinidad o Atalaya. Ascensor panorámico.

Sobre el muelle de Porcillán y la Ría de Ribadeo está A Atalaia, que durante siglos ayudó a los barcos a enfilar el rumbo, siendo además un punto fundamental de la defensa del puerto y de la villa.
La Capilla, antes llamada de la Santísima Trinidad, es una de las construcciones más antiguas de Ribadeo y la fachada conserva las portada del siglo XIV, con decoraciones de aire gótico. En el interior se guardan tres retablos, uno de ellos procedente de la antigua colegiata de Santa María.
El mirador está conectado con el muelle de Porcillán con un ascensor panorámico y desde allí se aprecian unas hermosas vistas de la Ría.
9.- Pazo de Ibáñez

Esta pazo urbano fue construido a finales del S. XVIII por D. Antonio Raimundo Ibáñez, asturiano de origen y ribadense de adopción.
Ibáñez hizo fortuna con el comercio, fundó un complejo industrial dedicado a la fundición y a las cerámicas en el lugar de Sargadelos y participó activamente en la vida política local, ocupando diversos cargos en el ayuntamiento, en cuyas escalera, una escultura recuerda su figura.
10.- Barrio indiano de San Roque

Tradición e innovación son las palabras más adecuadas para describir esta zona de Ribadeo, el barrio indiano por excelencia.
La tradición representada tanto por la peregrinación jacobea, encarnada en la capilla de la Virgen del Camino, como por la querencia a los santos protectores que recibían devoción en las numerosas capillas ubicadas por todo el Ayuntamiento, en esta caso la de San Roque.
La innovación viene de la mano de los primero emigrantes retornados, en la década de 1.870, que construyeron sus viviendas en esta zona, que por aquella época eran los alrededores de la villa.
Colores vivos, elegantes decoraciones y formas elegantes, nos trasladan a un nuevo estilo de vida, elegante y cosmopolita. Son casas amplias, con grandes ventanales y jardines inspiradas en el gusto que se estilaba en Buenos Aires, en la Habana o incluso en París.
A ambos márgenes de esta calle se pueden apreciar este tipo de construcciones, que se diferencian claramente de las viviendas habituales.
11.- Rinlo

Rinlo es un tradicional pueblo marinero asentado sobre un puerto medieval. Junto al de Ribadeo son los dos únicos puertos históricos de dicha localidad.
Este pueblo pesquero, que tiene una de la cofradías de pescadores más antigua de España, nació en uno de los pocos entrantes propicios de esta costa: la ensenada de A Areosa.
Rinlo conserva su encanto típico, con casitas marineras dispuestas a lo largo de estrechas calles para protegerlas de los fuertes vientos así como casas con huertas y hórreos, viviendas de sus vecinos, tradicionalmente trabajadores del mar y la tierra.
La calidad de su marisco, producto estrella de su gastronomía, es por todos conocida, destacando especialmente la langosta. Ya desde principios del siglo XX se construyeron cetáreas para su cultivo, y aunque hoy en día permanecen inactivas, acogen numerosas visitas.
Además, cada año, entre los meses de julio y agosto, dependiendo de las mareas, se celebra la «Festa do Percebe», con degustación de este y otros mariscos y un ambiente muy animado en el pueblo.
12.- Casco histórico de Ribadeo

Las calles del centro histórico de Ribadeo concentran gran parte de los edificios que propiciaron la declaración de este espacio como Bic (Bien de Interés Cultural), en 2.004.
En este espacio se mezclan diferentes estilos arquitectónicos entre los que se encuentran las casas populares de los artesanos y marineros junto a otros edificios como las casas de indianos, las casas de banca o las viviendas de familias de armadores.
Entre los edificios más singulares destacan las Aduana Vieja (S. XVIII), el Castillo de San Damián (S. XVIII) o la Plaza del Campo o de España, centro neurálgico de la villa, alrededor de la que se alzan edificios como el Pazo de Ibáñez, la Torre de los Moreno, el Convento de Santa Clara o la Iglesia de Santa María del Campo, cuyo origen se remonta a un antiguo convento franciscano del S. XIII.
El casco histórico de Ribadeo es ideal para una jornada de compras por los diferentes negocios de la villa a la vez que se disfruta de sus singulares calles.
También es una magnífica opción para ir de tapeo y gozar de la gastronomía de Ribadeo
13.- El Fuerte de San Damián

Se sitúa en la boca de la ría y es el mejor ejemplo de arquitectura militar de Ribadeo.
El fuerte fue construido en un punto estratégico de difícil acceso por el Marqués de Cerralbo, en el año 1.624. Su misión era proteger la entrada de la ría ante posibles ataques por mar, para lo que fue provisto de artillería. Anteriormente, en su lugar existía una torre llamada Torre Nova.
Fue destruido por los ingleses en el año 1.719, reconstruido y nuevamente convertido en ruinas tras una explosión sufrida en el año 1.809, durante la Guerra de la Independencia.
Posteriormente pasó a pertenecer al Ayuntamiento, que llevó a cabo su restauración. El fuerte se encuentra en un lugar con unas vistas espectaculares de Ribadeo y de su ría.
14.- Convento de Santa Clara

Originalmente era un beaterio fundado en el S. XI que se transformó en convento en 1.366.
Sobrevivió a un devastador incendio en el S. XVI y en la segunda mitad de ese siglo se fundó una capilla bajo la advocación de San Pedro.
En 1.809 la estructura fue gravemente dañada, sufriendo además la pérdida de buena parte de su archivo al ser ocupado por las tropas de Napoleón durante la Guerra de la Independencia.
Entre 1.810 y 1.812, el edificio funcionó como hospital militar y posteriormente como albergue de enfermos transeúntes.
Actualmente, el convento está formado por un edificio rectangular que se conserva en su interior la iglesia con su estructura original y una interesante colección de imágenes, algunas de origen medieval.
15.- Plaza de España

Actualmente constituye el centro de la Villa, a pesar de que en otros tiempos fue uno de los espacios periféricos, dada su situación justo a la salida de una de las puertas de la muralla medieval.
Alrededor de ella se alzan construcciones históricas como el neoclásico Palacio de Ibáñez (actual sede del Ayuntamiento), la Torre de los Moreno, la antigua Aduana o la Oficina de Turismo.
16.- Iglesia Parroquial de Santa María do Campo

Anteriormente era un convento de Franciscanos, fundado por el propio San Francisco de Asís durante su peregrinación a Santiago, hasta que en 1.835 se convirtió en la Iglesia Parroquial de Santa María del Campo.
Con el paso del tiempo sufrió diversas reformas y actualmente reúne elementos artísticos de diferentes épocas: imaginería barroca, neoclásica así como elementos constructivos del siglo XX.
17.- Casa Patín

Es el edificio civil más antiguo de Ribadeo. De origen medieval, todavía conserva la fachada de esa época, aunque fue reformada en el siglo XX y se suprimió el patín original que dio nombre a la casa.
La casa perteneció al linaje de los Méndez Gavia, de origen local y que se enriqueció con el comercio de madera para la construcción naval durante el siglo XVIII. Después pasó a manos de la familia Pardo Montenegro.
A su lado se encuentra la Biblioteca Municipal, que en el pasado acogió a la Escuela de Náutica y Comercio, creada en 1.856.
18.- Aduana Vieja

El escudo que adorna la fachada indica que este monumental edificio fue construido en 1.726, siendo originariamente una vivienda señorial perteneciente a Carlos Acevedo Pardo.
La instalación de un puesto de aduana en Ribadeo se vincula estrechamente con el desarrollo comercial de la villa, un hecho que posibilitó la habilitación del puerto para el tráfico nacional y, ya en el siglo XIX, también para el comercio internacional.
Este caserón estuvo en otro tiempo a la orilla del mar. En la actualidad es un hotel.
19.- Cine Teatro

Se inauguró en el año 1.800 para convertirse en uno de los motores de la vida cultural ribadense.
Está construido sobre una antigua fábrica de lienzos construida por orden de Carlos III en 1.774.
Las instalaciones actuales son de 1.936, cuando el edificio experimentó una importante reforma para convertirse en sala de cine.
20.- Puente de los Santos

Fue construido en 1.987 para servir de unión entre Galicia y Asturias. Su construcción supuso una auténtica transformación e impulso para la actividad económica, comercial y turística de la zona.
En 2.008 se amplió dotándolo de cuatro carriles y dos aceras, acogiendo así la autovía del Cantábrico A-8 y convirtiendo a Ribadeo en localidad de paso para todo aquel que viaje entre ambas comunidades.
Su nombre se debe a su proximidad a dos capillas, la de San Miguel y la de San Román, situadas una a cada extremo del puente, Galicia y Asturias respectivamente.
